
Respuesta rápida: para participar en el SRAD hay que ofertar al menos 1 MW de potencia flexible. Las empresas que no llegan solas a ese mínimo —o que quieren entrar en mejores condiciones— lo hacen mediante agregación: sumar su flexibilidad con la de otras dentro de una misma oferta. Aprovechar bien esa vía no es automático: requiere un análisis previo y una estructura de agregación, y ahí es donde entra un tercero como Faro.
El SRAD remunera a las empresas por estar disponibles para reducir su consumo cuando Red Eléctrica lo necesita. Es una oportunidad de ingresos recurrente, pero la puerta de entrada tiene un requisito de tamaño que condiciona cómo participa cada empresa.
El requisito que lo condiciona todo: 1 MW
Cada unidad de programación que entra en la subasta debe acreditar al menos 1 MW de potencia flexible (con un bloque mínimo de oferta de 1 MW). Es un umbral pensado para grandes volúmenes: en los resultados de las subastas, los adjudicatarios son grandes operadores y comercializadoras. Una empresa industrial mediana, por sí sola, rara vez llega. Repasa antes los requisitos técnicos completos (≤ 12,5 min para reducir, hasta 2 h, telemedida en tiempo real).
El acceso al SRAD hoy: un mercado de grandes volúmenes
El SRAD se diseñó alrededor de grandes bloques de potencia: la participación de la demanda se canaliza a través de operadores con volumen suficiente para llegar a la subasta. La normativa (P.O. 7.5) contempla además la figura del agregador independiente, pero en España todavía no está implantada en la práctica.
¿Qué significa esto para una empresa industrial mediana? Que entrar por su cuenta no es posible, y que la forma de participar —cumpliendo el mínimo de 1 MW y las condiciones de la subasta— es agregándose: sumando su flexibilidad a la de otras dentro de una misma oferta. La diferencia está en quién articula esa agregación y en qué condiciones.
Qué es la agregación y por qué importa
Agregar es sumar la flexibilidad de varias empresas para construir, en conjunto, una oferta que sí alcanza el mínimo de 1 MW y cumple las condiciones de la subasta. Es lo que permite que una empresa que por su cuenta no entraría —porque no llega al MW, o por su perfil de consumo— pueda participar de todos modos.
Pero no toda agregación es igual. Hacerla en buenas condiciones —que la empresa entre, que aporte el máximo de potencia posible y que el coste de participar sea el adecuado— depende de la estructura de agregación y del trabajo previo que haya detrás.
La agregación con Faro
Faro agrega a sus clientes para que participen en el SRAD en las mejores condiciones. Para tu empresa, esto se traduce en ventajas concretas:
- Acceso, también por debajo de 1 MW. Empresas que por su cuenta quedarían fuera del umbral pueden entrar agregadas.
- Más potencia aprovechable. Las que ya podrían participar suelen poder hacerlo aportando más de su flexibilidad.
- Mejores condiciones de participación, incluido el coste de entrar.
- Menor exposición a las penalizaciones. Al participar dentro de una cartera agregada, el riesgo de penalización por un incumplimiento puntual se amortigua.
- Cero carga para ti. Faro hace todo el trabajo previo y la gestión continua.
(Los resultados dependen del perfil de cada empresa y de cada subasta; no son ingresos garantizados.)
Por qué necesitas un tercero
Entrar bien en el SRAD —y mantenerse— exige un trabajo que va mucho más allá de «apuntarse»:
- Estudio de tu flexibilidad y de si te compensa (mira tu curva de carga frente al ingreso esperado).
- Encaje técnico: telemedida en tiempo real, la capa que Faro ya opera con su monitorización energética.
- Estructura de agregación que te permita entrar en las mejores condiciones y minimizar las penalizaciones.
- Gestión de la operación, el cumplimiento mensual y las liquidaciones, donde se decide cuánto cobras de verdad.
Ese trabajo previo y esa estructura son, precisamente, lo que aporta Faro como asesor independiente: trabajamos para tu interés y nos ocupamos del proceso de principio a fin.
Cómo te ayuda Faro
Evaluamos si el SRAD te compensa, te agregamos para que participes en las mejores condiciones —también si ofreces menos de 1 MW—, montamos la telemedida, gestionamos la operación y revisamos el cumplimiento y las liquidaciones para que cobres lo que te corresponde.
Preguntas frecuentes
¿Puede participar mi empresa si ofrece menos de 1 MW?
Sí, agregándose con otras instalaciones para alcanzar en conjunto el mínimo. Es la vía habitual para empresas medianas, y la que Faro gestiona.
¿Cómo participa una empresa mediana en el SRAD?
Mediante agregación, sumando su flexibilidad a la de otras para alcanzar el mínimo de 1 MW. La figura del agregador independiente está prevista en la norma, pero aún no está implantada en España; por eso la clave está en con quién y en qué condiciones te agregas.
¿Por qué necesito a Faro y no lo hago por mi cuenta?
Porque entrar en buenas condiciones depende del análisis previo y de una estructura de agregación, y de gestionar después el cumplimiento y las liquidaciones. Faro aporta esa estructura y se ocupa de todo el proceso.
Última actualización: 1 de junio de 2026. Fuente: P.O. 7.5 y P.O. 14.4 (Red Eléctrica / BOE).